domingo, 13 de marzo de 2016

Proyecto colectivo en San Esteban: recuperación de olivares.

Bancales de piedra con olivos

El proyecto

 Está visto que soy un culo de mal asiento y la curiosidad me puede. Así que además de la parte más urbanita del macetohuerto y los jardines comestibles, también ando metido en un par de proyectos en San Esteban, un pueblecito de la Sierra salmantina.

En realidad esta iniciativa para la recuperación de un olivar surge a raiz de un proyecto anterior en la misma zona. Todo empezó cuando la temporada pasado un miembro de la Ecored Salamanca (blog, facebook), colectivo del que formo parte, le propuso a la Asociación poner en marcha un proyecto de emprendimiento rural para la gestión colectiva de un viñedo. Este chico, que vive en San Esteban, nos contó que a pesar de ser una región con una gran tradición vinícola y aceitunera con los años ha sufrido un progresivo abandono y un fuerte envejecimiento de la población. Y como resultado, muchísimas de las vides y los olivares que aún existen en la zona están perdidas o al borde del abandono. Sin embargo, aunque muchos de los vecinos del pueblo ya no pueden trabajar el campo, si que están dispuestos a ofrecer de forma gratuita sus tierras para que el que quiera tenga oportunidad de trabajarlas, antes de ver cómo un patrimonio de tantas décadas se pierde por no poder mantenerlas.

Este chico y su familia, junto con otras familias del pueblo acaban de poner en marcha el colectivo "La Horquiya" ( teneis más información en su página web o en su página de Facebook). Como parte de su proceso de autosuficiencia alimentaria están recuperando olivares con idea de recoger el fruto para la elaboración de pates de aceituna, y aceite para consumo propio, en régimen ecológico (en la forma de trabajo, no por certificaciones). El caso es que se dieron cuenta de que solos no llegaban al mínimo de kilos de aceituna que la almazara les pide para poder prensar la aceituna sin mezclarla con la de otros produdctores. Y nos ofrecieron a nosotros llevar unos cuantos olivos con total autonomía, para así poder unir las dos producciones y prensar juntos. Al igual que con los viñedos los olivoos son cedidos por vecinos del pueblo de forma desinteresada.

Primera toma de contacto

Ayer junto, y a estos amigos que viven alli, estuvimos conociendo (y trabajando) por primera vez el olivar en que llevaremos esta temporada. En total la finca esta formada por diez bancales situados en una ladera por debajo de la carretera que lleva al pueblo, con unos 140 olivos de variedad "manzanilla cacereña".

A su vez la zona está dividida en dos partes muy diferentes. En una mitad (a la que pertenecen las fotos que os pongo en la entrada) los olivos han estado sin explotar de forma intensiva en los últimos años, aunque sí que han recibido un mantenimiento mínimo. En esa parte estuvimos desbrozando, cavando en torno a los olivos y haciendo una primera poda.


Compañeros podando un olivo


En la otra mitad sin embargo no se han realizado trabajos de ningún tipo en los últimos 20-30 años, por lo que las zarzas y todo tipo de vegetación han invadido los bancales, y muchos de los olivos, más antiguos, están por recuperar. De esta zona tan sólo nos dio tiempo a limpiar y despejar 1/3 parte.

 

Cómo podeis ver tuvimos un día precioso, con una temperatura ya primaveral. De hecho sorprendía ver bastantes flores en arbustos y vegatación del monte, como anuncio de la llegada de la próxima estación. Un día compartiendo trabajo, proyecto y mucha alegría juntos que nos hizo volver cansados pero con energía renovada y con mucha ilusión por el proyecto.

Si te gusta, o crees que la entrada es interesante, compártela. ¡Gracias!

No hay comentarios :

Publicar un comentario