Por fin se acabó el invierno. Para celebrarlo os dejo un vídeo donde hago un repaso de todas las plantas que tengo ahora en la terraza, con idea de ir actualizándolo cada mes o mes y medio y que así podáis ver la evolución de los cultivos.
Balance del primer invierno
Con la llegada de la primavera termina la que ha sido a efectos prácticos mi primera estación con el huerto, y dándole una vuelta ya he podido sacar alguna idea en claro:
En general me ha pillado el tiempo. Cuando empecé a tener recipientes, sustrato y semillas, y sobre todo una idea más clara de cómo organizarme, ya se había metido el frío. Así que la mayoría de los cultivos los puse demasiado tarde. Sería el caso de los armuelles, las remolachas o la borraja. Tampoco me dio tiempo a poner las acelgas, los canónigos y alguna cosilla más que hubiese aguantado el invierno de haberlo plantado antes.
Me ha podido el entusiasmo con los semilleros. Entre que no esperaba que germinasen con tanta eficacia y la ilusión desatada de tener los primeros cultivos, ahora me veo con muchas más plantas de lo que en realidad me haría falta para autoconsumo (lechugas, mizunas, tomates...). La parte positiva es que voy a regalar a diestro y siniestro, y que también aprovecharé para ceder plantones al proyecto de "Huertas de la Vaguada".
He probado ya a cultivar ajetes. Se dieron muy bien y es un cultivo que voy a repetir. La única precaución para la próxima vez es enterrarlos un poco más (el tallo se quedo corto), y sembrarlos más escalonados.
Con los armuelles, a parte de intentar ajustar la época de siembra, tendré que entutorarlos desde el principio y buscarles recipientes más grandes de los que he usado. De los tres tamaños hay una diferencia muy clara en el desarrollo del que está en la maceta más grande.
En estos pocos meses ya me he dado cuenta muy claramente de cómo tener el huerto me está cambiando la percepción sobre el paso de las estaciones, los cambios de luz, o el clima. Es algo que me gusta y estoy disfrutando.
En resumen, que aunque me queda mucho por aprender e ir experimentando, estoy muy contento con el resultado en tan poco tiempo. Cada vez tengo más claro que este proyecto es para plantearse a largo plazo e ir construyéndolo poco a poco. De momento, balance muy positivo.
¿Y por qué el título de la entrada? porque hoy voy a hablaros de mi última incorporación al macetohuerto, el ruibarbo. Para los que no lo conozcáis, cultivar esta planta viene a ser la versión hortelana de preparar pez globo. Bueeeeeno, venga, quizá esté siendo un pelín exagerado. Pero es que cuando empiezan a contarte que las hojas son tóxicas, que si comes los tallos en pleno verano también son tóxicos, que si el bulbo no recibe suficiente frió, adivinad, también es tóxica, pues al final da un poco de cosica ponerla en casa. Pero como sabéis que me van el riesgo y las emociones fuertes, hoy mismo he trasplantado el bulbo que me han regalado a una maceta con toda la ilusión del mundo.
Es una verdura típica del centro y norte de Europa, donde tradicionalmente se ha utilizado como sustituto o complemento de la fruta en el final del invierno y primavera, ya que no solo soporta, sino que necesita para su desarrollo un periodo de frió intenso.
De la planta se comen solo los tallos, tanto las hojas como las raíces contienen grandes cantidades de ácido oxálico, un compuesto potencialmente tóxico. Sin embargo los tallos, si se recogen antes del verano (cuando se hacen demasiado grandes, fibrosos y en parte tóxicos) son muy sabrosos. Tienen un gusto bastante ácido que hace que sea común usarlo en preparaciones dulces, aunque también se puede comer crudo en platos salados como ensaladas o guisos.
Personalmente conocí el ruibarbo cuando estuve en Holanda, donde era relativamente sencillo y barato encontrarlo fresco, y con un sabor tan característico y ese punto ácido tan peculiar me aficioné a él nada más probarlo. En España todavía hoy es bastante complicado encontrarlo si no es es en tiendas un poco más especializadas (o al menos yo no lo había vuelto a ver).
Así que podéis imaginaros mi alegría cuando hablando con una compañera de clase me dijo que ellos tenían en la huerta ruibarbo traído directamente de Finlandia, y que si quería podían darme un trocito de bulbo para que probase a plantarlo. Y justamente eso he hecho esta mañana.
Os dejo el pequeño vídeo que grabé para que podáis ver como es la raíz. Es una planta que se desarrolla a partir de bulbos, y que se multiplica dividiendo la mata como muchos otros rizomas. Tiene un desarrollo enorme, puede ocupar tranquilamente los dos metros de diámetro, con unas hojas grandes y unos tallos rojos muy espectaculares. Como la he plantado un poco tarde pienso que será bueno darle tiempo para que se asiente y pase un periodo completo de frió, así que si todo va bien las probaré el año que viene. De todas formas seguiré informándome para conocer más sobre su cultivo y cosecha, y con un poco de suerte conseguir no envenenarme en el proceso XD
Espero que sepáis apreciar el esfuerzo titánico del cámara a 1ºC :)
Y el niño ya a resguardo con su acolchado de pinaza